Con el lema “Alimentar a patitas sin hogar”, esta estación de servicio en Veracruz les da agua y comida a todos esos callejeritos que día a día los visitan. Aseguran es una forma de “concientizar sobre el abandono de perritos”.

La indiferencia de la calle muchas veces es muy cruel con los perritos abandonados, deben buscar por días para encontrar algo que comer entre la basura o bien alguna persona de buen corazón que les tire un pedazo de pan. Sin embargo, una gasolinera ha pensado en esta situación y decidieron hacer algo al respecto.

Con el objetivo de que los perritos de la calle tengan un lugar fijo donde alimentarse y tomar agua, una gasolinera del grupo Playa del Mar en Minatitlán, Veracruz, México, instaló un enorme dispensador de alimento y agua.

La idea nació por parte de los trabajadores y gracias al ejemplo de cientos de perritos que llegan a estaciones de servicio y son “contratados” para ser parte del equipo. Con este dispensador, ellos les dan un techo y comida a miles de callejeros que los visitan.

“En todas las gasolineras, es común que venga un perrito callejero, entonces dijimos si ya tenemos un cachorro y siempre hacemos lo mismo podemos hacerlo un poquito más grande” expresó Edgar Marcelino Grijalva, gerente de la gasolinera.
Además de esto, Grijalva asegura que nada tiene que ver con “fines lucrativos” sino que su intención también es generar conciencia y empatía para que las personas no abandonen ni maltraten a los perritos.

El dispensador —que fue proporcionado por parte de la empresa, junto con la comida— tiene como lema “Ayuda a alimentar a patitas sin hogar” y cuenta con dos espacios; uno para el alimento y otro para el agua. Además cuenta con protección para evitar que la comida pueda dañarse con la lluvia o el calor.
“Muy contento de participar en esta noble labor, alimentar a los perritos de la calle, a las mascotitas, a eso seres vivos que no tienen y pues aquí les damos el alojamiento de venir alimentarse, yo soy el encargado de mantener limpio, de cambiarle sus croquetas, tener limpio su bebedero de agua y muy contento de participar en esta buena labor” comentó Ricardo Hernandez Moranchel, trabajador encargado del dispensador.

Actualmente, ya tienen a su primera fiel clienta: La Negrita. Ella ya sabe hay agua y comida para ella y sus amigos perrunos, pues según dicen los empleados, ahora pareciera que los perros se pasan el dato para visitar su estación de servicio.
Una hermosa acción digna de imitar.

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